miércoles, noviembre 01, 2017

Pequeño

Abrazar tus huesitos
respirar tu cortedad
sentir el pulso de tus gritos
eternizar la brevedad...


viernes, agosto 25, 2017

3...2...1...Zero

No puedo abandonar el metafórico sabor de esta tierra. Ni ignorar la existencia convexa del espacio sideral que le da soporte, a manera de alimento, a mi alma.

El eterno retorno nietzchiano subyace, con su propia forma y su peculiar color, a mi cuerpo, a mi sangre, por mis venas.

Ecos de una ciudad que no duerme y que envejeciendo se rejuvenece a sí misma desde su corazón de concreto y sus arterias atestadas de glóbulos humanos se oyen inaudibles, pero evidentes reverberan en los murales de artistas encumbrados.

Nadie supera tus recintos de nostalgias insensatas y seductoras!

Y yo aquí... en medio de todo este citoplasma urbano, permeando mis huesos y mi carne a través de sus membranas y núcleos, copiándome y recopiándome en cadenas de proteínas que se transportan hacia el sur fecundo, despierto y dormido, pero al fin consciente, incubando una ilusión.