miércoles, junio 29, 2005

Toshokan de... en la biblioteca

Rápidamente se escurrieron los días de la semana como agua a la coladera. Tempranito, al calor de la regadera y la taza de café, mis sentidos se despiertan y emprendo el viaje de una hora y media con destino a Polanco. Mi credencial en Fundación Japón, estaba hecha. No pierdo tiempo y de inmediato reanudo mi lectura de Ishiguro durante una hora mas o menos. Luego, localizo de inmediato un libro de gramática Shin Nihongo no Kiso II y Kanji - La escritura Japonesa. Vale la pena mencionar trambién uno titulado Japón puede decir NO, un ensayo de un crítico japonés que afirma que, en realidad, Japón tiene la fuerza suficiente para derrocar la posición de Estados Unidos de América como potencia lider mundial y además, sugiere la manera de hacerlo. La reseña afirma que tal obra tuvo un gran impacto cuando su publicación y recrudeció el sentimiento del pueblo japonés que no ha olvidado lo de Hiroshima y Nagasaki. De hecho, gran parte de la literatura contenida en ese anaquel, esta relacionada con las dos trágicas ciudades; historias, ficticias y verdaderas se desarrollan en esta época del siglo XX.

Salí de allí como a eso de la 1:00 de la tarde, para ese entonces, había recibido mensajes de una compañera de clases y de una de sus amigas, pero no lo noté sino hasta que salí del cine, varias horas después, ya que era demasiado tarde. Fui a ver la Guerra de los mundos, y a pesar de que hay escenmas muy impresionantes, francamente me decepcionó. Mejor volví a casa y heme aquí, publicando mis andanzas, que mas de uno, debeconsiderar aburridas. Pero no lo son tanto.

En fin, volveré a estar por aqui en un rato, que Vero-san en la ventan de al lado, exige mi atención. La noche es linda. Ii desu ne?

Ocio II



El otoño espacial Noviembre 2055
(Homenajeando a Ray Bradbury, escrito 1 - Crónicas Xilexianas)


CINCO minutos antes de que el capitán Frank se levantara de su aposento, un pequeño puntito apareció en el tablero. Era un verdadero sueño hecho realidad el que el hombre pudiera llegar tan lejos. Faltaban tan solo dos meses para llegar a Xilex y nadie en la Tierra lo sabía, solo unos cuantos. El nuevo planeta se había descubierto desde hacía tres años, pero sólo hasta hoy se había emprendido un viaje a él. Además el viaje era secreto. La tripulación del capitán yacía dormida en sus cápsulas de mica transparente, probablemente soñando con sus esposas o con sus hijos e hijas. Todo descansaba allá afuera, y lucía, aunque inmutable, hermoso. El espacio exterior envolvía con su oscura sábana la insignificante nave como un alfiler que se pierde entre la pelusa de una gran alfombra negra.

Nadie que supiera de la existencia de Xilex y sus óptimas condiciones de vida quería estar en casa. Nadie que supiera que veintiún hombres viajaban al paraíso podía sentir mas envidia que el miserable. Nuevos horizontes, nuevas tierras, el problema de la sobrepoblación mundial seguramente sería cosa del pasado dentro de unos años. Y la Tierra, tan hermosa y resplandeciente en sus principios, quedaría olvidada con el tiempo. Abandonada, para los que no merecían ir a Xilex, para los presos y los pobres seguramente, los esclavos y los cobardes. Y se quedaría perdida en el espacio exterior, destruida y amortajada...