miércoles, octubre 26, 2011

El Evento de Donación de Armas (1 de 5)

-Waaaaaaaay! ¡Una espada atroz!, ¿y por acá? Una devoradora de sangre!!, una auténtica y genial Bloody Eater. Sugoi!. ¡Yo quiero una de estas!.
-Espera un momento –dijo Matsuo deteniendo del brazo a Ayako que ya se ponía presta a enfundarse el arma- ¿recuerdas lo que dijo Sir Siracuse?. Dijo: “asegúrate de que sea legal la elección”.
-Am… creo que sí, iba a preguntar a qué se refería con eso.
-Hay armas que solo pueden ser usados por ciertos guerreros. Para ganarte el derecho a usar una de estas debees haber mostrado primero tu habilidad con espadas inferiores. Está prohibido que un swordman tenga una de estas.
-ToT
-Ay, Ayako. ¡No cambias nada! –señaló Jery en tono condescendiente.
-¿Cuáles sí podemos elegir? –preguntó Ohan al muchacho que los había llevado hasta el almacén de armas.
-Las que están en esas mesas, cualquiera. Son armas neutrales, algunas de ellas tienen algún grado de refinamiento, pero nunca demasiado alto. La mayoría de estas son viejas pero no por ello deben despreciarlas. Han salvado la vida de mucha gente,
-¿Y estas que están colgadas en la pared?
-ToT
-Son armas elementales, o para guerreros de clase alta. No estarán en el evento. Pero como les dije antes, no tienen porque hacer menos las armas que se donarán. Si buscan con cuidado, podrían llevarse una buena arma y ahorrarse hasta unos cuantos miles de zenys.
-¿Habrá algún báculo o bastón para clase acólita?
-La mayoría son armas blancas, para swordmans y assasins, pero creo haber visto algunos por aquel sitio.

Jery se acercó y desempolvó una vara larga con una esfera roja en un extremo y un lazo colgando por un costado.

-Esto es… -dijo Jery tomándolo en las manos y volteándose hacia Matsuo, el ahora joven ayudante de Sir Siracuse.
-Un Staff of Recovery, es un buen báculo, si has aprendido Curación…
-La estoy aprendiendo justo ahora.
-Jery! -gritó Ayako- ¿ya dominas curación?
-No, no. Dije que estoy empezando a aprenderla…
-Ese báculo aumenta la efectividad de tus curaciones. Sea cual sea tu habilidad, con ningún otro báculo curarás mas que con uno de esos. Yo te recomendaría que eligieras ese.

Ohan buscaba entre el montón de armas sobre una de las grandes mesas de madera con suma minuciosidad. Ayako también, aunque de un modo más desordenado, brincando de una mesa a otra, haciendo ruido al mover las espadas, tirando ocasionalmente alguna de ellas.

-¿Puedo preguntarte algo? –preguntó Jery con una sonrisa clara y curiosa.
-Si.
-Nunca te había visto. ¿Acabas de ser promovido?. Es que…pareces ser un swordman también pero… muy experimentado. No recuerdo tu rostro. Por lo general visito mucho la corporación Chivalry, así que acólitos y espadachines nos vemos muy seguido. Pero a ti no te había visto. Y pareces tener toda la confianza de Sir Siracuse… ¿eres swordman o eres un knight?.

Matsuo había permanecido en silencio. Era un muchacho concreto, de pocas palabras, que no solía hablar mucho y eso, aunado a la fineza y porte de su imagen , generaba muchas preguntas a quiénes lo miraban. Pero tenpia por principio nunca evadir una pregunta. Era una cuestión de honor para él hablar siempre con la verdad, aun cuando no tuviera muchas ganas de responder a cada interrogante que se le hacía.

-Sir Siracuse…

En eso se oyó una trompeta que distrajo a todos. La primera llamada para el Evento de Donación de Armas había retumbado por toda Prontera, anunciando que todos los novatos que quisieran adquirir un arma gratuita, debían comenzar a reunirse en las cercanías del Castillo de Prontera. Matsuo agradeció por dentro que aquello hubiera ocurrido, pues todos se emocionaron y se olvidaron de la pregunta de Jery.

-¿Esta es una katana refinada? -preguntó Ohan sujetando una hoja delgada y larga – la veo un poco extraña pero me d ala impresión de que es muy buena. La veo algo diferente, como si estuviera modificada.
-En efecto. Se trata de una Tsurugi. En realidad, una Katana alterada, diría yo mejorada, por un Gran Maestro.
-Waay, lo dijiste en un tono como muy poético.
-Ayako! –regaño Jery- tú siempre con tus comentarios.
-Perdón. No puedo evitarlo. A mi me gusta esta, ¿me la puedo quedar?
-¿Una espada de dos manos?
-Si. He oído que son muy buenas.
-Escuchaste bien. Aunque, sinceramente, le sacarás mas jugo cuando seas una guerrera montada.
-¿Oyeron eso?. Ayako gran Guerrera montada. Este chico empieza a agradarme , jajaja…
-Bueno. Supongo que ya todos han elegido la suya. ¿Les parece si concluimos esto?.
-Si claro. Debemos ir al Evento. Aunque Sir Siracuse dijo que nos regalaría estas armas, dijo que de todos fuéramos, que habría un aviso importante durante el Evento.
-Así es.

Matsuo llenó algunos formatos para hacer oficial la salida de las armas del inventario y los muchachos salieron de allí con rumbo a la Plaza del Castillo de Prontera Norte con una sonrisa de satisfacción en sus rostros. Alma se había quedado en la Biblioteca. Se había ofrecido a seguir cuidándola mientras Jery acompañaba a los swordmans al almacén de armas, pero ahora que ya era mas tarde y daría el inicio el Evento se le ocurrió que podría cerrar un poco mas temprano la Biblioteca y llevar a Alma al Evento. Después de todo, ya nadie iría por el resto del día.
-Adelántense, voy por Alma. Estoy segura que esto será algo que le gustaría presenciar.

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