martes, junio 21, 2005

Sueños.

Siguen mis delirios. Siguen mis sueños de amor. Esta vez, involuntarios. Pero son esos precisamnete los que son bienvenidos. Pese a que en el día no estoy en lo mas mìnimo ansioso por trabajar en el asunto, en la noche, cuando duermo, he conocido de un tiempo para acá rostros extraños y bellos, regazos cálidos, corazones abiertos. En cualquier momento podrían cesar, pero mientras siga teniéndolos seguiré despertando con una sonrisa en la cara. Tampoco me gustaría que fueran cosa de diario, pues entonces el deseo crecería incontrolable y se volvería en mi contra. NO obstante los recuerdo y me enternezco.

Las palabras no quieren salir de tan revueltas que vienen con las emociones desde la mente. Solo puedo sentir una sensación recorriendo mi piel, recorriendo todo mi cuerpo como un masaje cálido que te relaja muscularmente y te hace mirar las cosas de un modo distinto. Primero, fue una tal Vannessa, después una sinnombre, ahora Alejandra. ¡Quién será el día de mañana?. Por momentos me siento innutil e infantilmente estúpido hablando de estas cosas, pero luego me convenzo a mi mismo de que no hay nada de malo en estar desando una relación., y además, pocas son las veces que he entregado mi corazón, pese a estar llevar prácticamente toda una vida enamorado.

Pero este sentimiento es diferente. Lo he sentido ya en ocasiones pasadas aunque por periodos muy breves. Es benigno, es sano, porque me devuelven la creencia de que puedo empezar de nuevo, de que tengo la capacidad de volver a querer como ayer, de que encontraré mas que un consuelo a mi trágico pasado, encontraré una ilusión. Me asomo por la ventan unos egundos y al erizarse mi piel por la ventisca fría me pregunto si el clima tiene algo que ver. Es una casualidad muy grande el hecho de que cada vez que el gris desciende desde las alturas y lo cube todo, yo me ponga sentimental. Incluso hasta quisiera tener mas tiempo libre. El día es tan nostáligicamente bello, que ganas dan de faltar a trabajar. Mas ya sabe uno las embarazosas consecuencias de algo así. Afortunadamente, mañana es mi día de descanso, y de seguir el tiempo así, creo que podría ser muy relajante y constructivo. Me programo para ir a tempranas horas a la Fundación Japón, lugar donde seguramente me he de entretener un buen rato, y de allí, el día podría culminar con una buena función de cine y o una sesión de free.

No lo planeo demasiado mejor para no aguar la fiesta. Afuera, el silencio frío del día duerme sinceramente mientras veo pasar los minutos en el monitor, con un ritmo extraño y chistoso. Ella no llega y seguro no llegará mañana tampoco.

No hay comentarios.: